Soy viajero ocasional pero en el tiempo entre viaje y viaje soy ingeniero electrónico. Esta profesión me ha permitido ser riguroso en la planeación y ejecución de mis viajes eligiendo los mejores destinos y aprovechando el tiempo según mis gustos particulares, acompañantes y familia.
Enamorado de la creación de Dios y la historia de las culturas del mundo, lo que me ha llevado a un descubrimiento personal de los pasos de la humanidad en el transitar por el mundo para entender la realidad actual y sus consecuencias futuras, a mi ritmo y sin afanes o presiones.
En muchas ocasiones me he sentido orgulloso y tal vez prepotente al decir mi famosa frase:
Lugar que pise, Lugar al que no volveré
Pero en mi interior siempre quiero volver a los lugares que con tanta dedicación he elegido. Esto es parte de ser viajero y no turista, por que cada destino que he pisado no ha sido una casualidad sino el resultado de un imaginario que se ha desarrollado hace muchos años antes y que se ha fermentado y madurado hasta convertirse en el combustible para llegar a cada país, ciudad o pueblo.
Esto me recuerda a una frase que mi escritor favorito Sthepen King, escribió en uno de sus libros:
Si no fuera por el cuerpo, uno llegaría más rápido a todas partes – La Hora del Vampiro
Y aunque parezca lo contrario, requiere más energía el imaginar, leer, investigar y soñar que el hecho de desplazar fisicamente todo mi esqueleto hasta un lugar de este gran planeta. El punto es, que cuando viajo, viajo tres veces: en mi imaginación, cuando llevo mi pesado esqueleto y cuando regreso.
Este Blog se trata del regreso, el de las síntesis y las conclusiones, el de los hubiera y el de las fotos. Sí, por que muchas veces los dos viajes anteriores, el de la imaginación y el que se lleva el cuerpo, son fluidos y necesarios, pero el del regreso siempre queda la sensación de haberlo hecho mejor, los recuerdos hermoso y del cuando poder ver de nuevo aquello que me hizo soñar y confrontarlo con otros ojos.
