El Palacio Real de España: Un viaje a través del poder y el descontento

Por Alexander Toro


La visita al palacio Real no es una casualidad ya que siempre he tenido interés en los sitios donde se asienta el poder, verlos, sentirlos y contextualizar las decisiones importantes que se toman en estas residencias y como afectan el curso de vida de muchas personas y naciones. Es para mi una obligación incluirlos en los destinos que visito y he podido formarme mis propias impresiones de esto.

A lo largo de las visitas que he realizado a palacios presidenciales como La Casa Rosada en Buenos Aires, La Casa de Nariño en Bogota, El Palacio de Dolmabahçe en Estambul, El Palacio de Versalles en Francia, entre otros más, he concluido lo siguiente: El poder es como las obras de arte, solo tiene valor si el observador realmente se lo da, por lo que el poder se confiere y se otorga, no se posee ni se hereda. Entre más personas estén de acuerdo con que un gobernante, rey o presidente ostente ese poder, lo tendrá. En este contexto, con personas me refiero también a organizaciones e instituciones como el ejercito, políticos, linajes y corporaciones.

El poder se materializa sobre este individuo que en muchas ocasiones, como las obras de arte mismas, son menos especiales de lo que parecen y otras veces coincide que son «verdaderas obras de arte» por sus decisiones, heroísmo y reformas que inspiran y ejecutan en los pueblos que por fortuna gobiernan.

Entonces, por que esta esa persona y no otra, esa familia y no otra? Esto queda en que la persona o familia que ostenta el poder, es capaz de mover voluntades para que todos los que observan le den el valor suficiente para sentarse en el trono hasta que el tiempo y la providencia digan basta y sea otro quién lo reemplace. Pero ese mover voluntades puede ser con sobornos, temor, patriotismo o de tantas maneras creativas que ahí es donde está la habilidad de ser el numero uno y sentarse junto con los que escriben la historia, lo vencedores.


El tic tac del reloj Real

El palacio Real te recibe a través de la calle de Balein y tiene dirección como la tendría cualquier casa, es la 28071 de la calle de Bailén, y que no me acostumbro a las direcciones con alturas, Tal vez esto aplique para la mayoría de ciudades europeas que crecieron protegidas por murallas y muchas de las calles son cortas y bien conocidas desde la época medieval, pero aun se me dificulta.

Bien, la visita la palacio inicia con una fila en el exterior de la plaza de la armeria y lo primero que me sorprendió fue lo enorme de la catedral de Santa Maria de la Almudena, un imponente edificio gris con dos campanarios que parece que tocaran el cielo.

Visto desde el estrecho espacio entre la reja de la plaza de la Armeria y la fachada de la iglesia, parece que hubiese merecido una plaza mucho más amplia y no tan limitado espacio para apreciarla, teniendo en cuenta sus 102 mts. de altura. Bueno, es lo que hay, como dicen en España y su belleza se complementa con esculturas blancas de santos en donde destaca la virgen de la Almudena. Todos ellos parece que fueran a resbalar de la fachada o al menos esa fue mi impresión desde esa perspectiva donde las esculturas hacen equilibrio desde las columnas de la barandilla.

Catedral de la Almudena, frente al Palacio Real De España

Después de presentar la entrada te dan paso a la Plaza de la Armería en sí y desde esa perspectiva, si es una plaza enorme, plaza que en realidad se merecía la catedral de la Almudena y no el palacio, a mi parecer. Tal vez fue hecho así a propósito para enviar un mensaje, ya que las monarquías siempre lo hacen, a través de símbolos en el arte, arquitectura o medios de comunicación, y en este caso, la catedral, que por cierto demoró 100 años en ser construida, debería tener un espacio igual o mayor al palacio, pero hay que dejar en claro quién estaba al mando.

El recorrido en el palacio inicia en la monumental Puerta del Principe, donde se encuentra el balcón, construido con el propósito que la familia real salude a los ciudadanos. Aunque este no ha sido el caso, ya que solo es usado para momentos sumamente especiales como el día de la proclamación del Rey Felipe VI el 19 de junio de 2014, La boda real del Príncipe Felipe (ahora Rey Felipe VI) y Letizia Ortiz que se celebró el 22 de mayo de 2004 y otros escasos momentos.

Fachada principal del Palacio Real de España

Para mi sorpresa, la mayor parte del palacio esta construido del mismo material de la fachada y del mismo material de la Catedral de la Almudena y se debe a que se utilizo la piedra de Colmenar. Proveniente de canteras cercanas a Madrid, este tipo de piedra fue la designada para ser el material de construcción de mayor uso para los edificios históricos y monumentales de la ciudad y aledañas, por su gran resistencia y durabilidad.

El color grisáceo de la piedra y sus escasas ventanas abiertas hace que la primera parte del recorrido sea oscura y le confieran al palacio un aire de catedral y no de vivienda. Como no es de extrañar, este tipo de arquitectura no es el adecuado para que una familia de la actualidad la habite y es entendible que la familia real este en el Palacio de la Zarzuela, mucho más hogareño y privado.

La visita es prediseñada y no de libre recorrido, es decir, se sigue la típica barrera de lazos de terciopelo rojo en la cual debes avanzar y no retroceder so pena de recibir un llamado de atención de los generalmente gruñones auxiliares de sala de los sitios históricos de todo el mundo.

A diferencia de otros recorridos como el del palacio de Versalles, que hasta un punto se pueden convertir monótonos de visitar cuarto tras cuarto, con funciones bastantes especificas como cuarto de peinado, cuarto para recibir y abrir correspondencias, esta visita es realmente corta donde destacan el Salón de Alabarderos, donde esta la obra La Familia de Juan Carlos I obra del pintor Antonio Lopez García el cual se tomo 20 años en entregar. En su defensa, puedo decir que es un oleo sobre lienzo de casi 9 metros cuadrados, pero este argumento no es solido, teniendo en cuenta que Miguel Angel, en su afán de la búsqueda de la perfección y Calidad, pinto en su mayoría el cielo raso de la Capilla Sixtina por si solo.

Palacio Real de Madrid. Antonio Lopez García, La Familia de Juan Carlos I, Oleo sobre Lienzo

Otros de los salones importantes del recorrido son: El salón de las Columnas, en donde se firmo la unión de España a la Comunidad Economica Europea (Actual Union Europea), El Salón de Gasparini y el Salón de Porcelana, dos de los más impresionantes, El Salón del Trono, con sus siempre presente leones que simbolizan la fuerza y poder del Rey, su valentía y legitimidad de estar ocupando ese lugar especial en el destino de una nación, de un pueblo.

Un espacio en particular es el más recordado, el Comedor de Gala, con sus 144 puestos bien colocados y servidos, en donde debe ser todo un reto realizar el servicio y logística cuando hay eventos oficiales, pero más retador aún, debe ser realizar la lista oficial de invitados, sin que nadie se sienta excluido, y no ser parte de los 143 puestos restantes donde el Rey no puede faltar y es el único que tiene su puesto asegurado.

Palacio Real de Madrid. Comedor Real donde se realizan eventos oficiales. No para uso diario

Hay un objeto que es común en todos los salones y es el reloj, con su implacable paso del tiempo, en donde, incluso para un Rey, este no se detiene y le recuerda así como a todos los mortales, que debe ejercer con prontitud y afán, ya que la vida misma y esa posición de poder no son para siempre.

El tic tac avanza, y con cada segundo, he podido percibir de mi visita a España, que en general, existe un descontento justificado hacia la monarquía, ya que, como todas las democracias modernas, muchas cosas no están funcionando como deberían, y España no ha sido la excepción.

La corrupción es inherente al ser humano, pero buscar la justicia y alzar la voz con valentía y poder, debe ser inherente a un Rey. El sentir es que el Rey calla y la política es la que habla más fuerte, pero no en pro de España, sino de sus agendas e interés particulares.

Muchos dicen que la monarquía en España no será tan duradera como la piedra de Colmenares con la que esta hecha el Palacio Real, pero esto solo lo decidirá el pueblo, ya que un Rey sin pueblo es como un Rey sin corona, y el tic tac del reloj debe sonar más fuerte en el Palacio de la Zarzuela que de los relojes del Palacio Real de España.

El rey Felipe y la Reina Leticia. Conmemoración por los 10 años de reinado y 20 años de matrimonio. Fotografo: Annie Leibovitz

El pueblo español desde una perspectiva histórica siempre ha tenido una dualidad que le permite ser tan unido ante las causas más sublimes (aunque a regañadientes) pero tan disperso y ensimismado en su cotidianidad.

Cada región es tan única en sí misma y tan diferente en su conjunto de nación. Todas con la fuerza y autosuficiencia para concluir que independientes lo harían mejor que sin el lastre de las demás. Pueblo singular y todo un reto para un Rey tirar y aflojar de los vínculos comunes de los pueblos españoles que anhelan su independencia solo para estar entre los suyos.

Que gran esfuerzo balancear todo esto con la clase política que se apoya sobre la centralización y la unión del pueblo español, ya que es la única manera de conservar el poder absoluto.

Por ahora, la política ha ganado nuevamente terreno, lo que ha llevado a los eternos cuestionamientos sobre el papel de la monarquía y su utilidad para el pueblo español. Estos cuestionamientos se hicieron mucho mas fuertes cuando el dictador Franco demostró que podía suspender monarcas y proclamar los que le jurasen lealtad.

Desde el interior del Palacio Real de Madrid

Después del fallecimiento de Franco, y a pesar que se esperaba que Don Juan Carlos I continuara con los principios del dictador, trató de lavar la cara de la monarquía con su papel en la transición a la democracia y la nueva constitución Española de 1978.

Pero el legado de los Reyes Borbones no volvió a ser el mismo y sumado a los escándalos de corrupción que llevaron a la abdicación de Don Juan Carlos y la proclamación abrupta de su hijo Felipe como nuevo Rey en un terreno tan inestable y enrarecido para la monarquía, ha fortalecido el papel de la clase política, ubicándola en un terreno solido y demostrando con sus decisiones quien está realmente a cargo.

En este 2024 y a 10 años del inicio del mandato del Rey Felipe los múltiples esfuerzos realizados para alejarse de los escándalos de su antecesor, los esfuerzos han sido en vano y ahora sus decisiones se centran en que la monarquía no se desmorone y no en los intereses del pueblo que reina.

Los más pesimistas no le dan mucho tiempo a la monarquía en España, otros hablan de conflictos aún más fuertes antes que eso suceda. Ni lo uno, ni lo otro parece tan descabellado en estos tiempos del «Gran Reset» y más pronto que temprano se verán los cordones de terciopelo rojo guiando a los turistas, esta vez no solo en el Palacio Real de España, sino en el Palacio de la Zarzuela.


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  1. wesssauchez89

    wow!! 49El Palacio Real de España: Un viaje a través del poder y el descontento

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